Julian Alaphilippe (Quick-Step) conquistó este sábado el primer monumento de la temporada ciclista, sobre un recorrido de 291 kilómetros, en el que el campeón mundial, el español Alejandro Valverde (Movistar), acabó séptimo.

En una ‘Classicissima’ vibrante, Alaphilippe, reciente ganador de la Strade Bianche y de dos etapas de la Tirreno-Adriático, triunfó en 6 horas, 40 minutos y 14 segundos.

Fue un esprint final de alto voltaje, con todos grandes protagonistas, exceptuando la ausencia de Fernando Gaviria. El triple campeón mundial eslovaco Peter Sagan (Bora) acabó cuarto, con Valverde séptimo y Vincenzo Nibali (Bahrain) octavo.

Luego de varios grupos que se escaparon, Alaphilippe, Valverde, el colombiano Fernando Gaviria (UAE), el belga Greg Van Avermaet (CCC), Nibali (Bahrain) o el holandés Tom Dumoulin (Sunweb) se hicieron poco a poco con las primeras posiciones del grupo, preparando el momento adecuado para lanzarse a por la victoria.

Alaphilippe fue el primero en dar señales agresivas, aunque Valverde, Sagan y los demás “grandes” no le permitieron escaparse.

Lo intentó también Matteo Trentin (Mitchelton-Scott), perseguido por Van Avermaet, pero los corredores llegaron juntos a los últimos dos kilómetros, con la carrera que sonreía a los velocistas.

En el tramo final atacó Matej Mohoric (Bahrain) y Alaphilippe lo aprovechó para pegarse a su rueda y, tras un tremendo esprint empezado a 300 metros de la meta, levantó los brazos al cielo por delante de Naesen y de Kwiatkowski.

Sagan rozó el podio gracias a una gran remontada en los últimos metros, después de que se quedara en séptima posición a 150 metros de la meta.

El colombiano Gaviria finalizó en la casilla 16 a 27 segundos del ganador.