Dos aguerridos montañeros oriundos de Islandia coronaron la cima del Everest, la montaña más alta del mundo, en un hecho calificado por muchos como hazaña y proeza.

Sin embargo, la escalada de Sigurdur Sveinsson y Heimir Hallgrímsson pone de nuevo en el punto de mira a las autoridades de Nepal, porque siguen autorizando las ascensiones a la montaña a pesar de está habiendo casos positivos de coronavirus.

Sveinsson y Hallgrímsson comenzaron a toser cuando estaban a 7.000 metros, según un mensaje que ellos mismos publicaron el jueves, cuando contaron la dificultad de llegar de vuelta al campamento base.

En ese momento y en ese lugar había cero posibilidades de someterse a un test“, dijeron los montañeros en una publicación en la página web de Umhyggja, una organización de caridad que atiende a niños enfermos y para la que están recolectando fondos.

Antes de iniciar la ascensión, ambos habían dado negativo en un test de diagnóstico.

Tras 67 días de viaje, los dos alpinistas llegaron a la cima, a 8.849 metros, el lunes a las 4:30 de la mañana, hora local (5:45 de la tarde del domingo, hora colombiana).

(Le interesa: César Augusto Londoño propone terminar la Liga en las canchas de militares y policías)

En el descenso, comenzamos los dos a sentirnos muy cansados, a toser y a encontrarnos mal“, dijeron.

Pese a las dificultades respiratorias, lograron bajar y llegaron al campamento base el miércoles, donde una prueba confirmó que eran positivos.

Varios casos de coronavirus se están registrando en las últimas semanas entre los alpinistas extranjeros y ya han sido necesarias varias evacuaciones.

El gobierno de Nepal se niega a hablar de explosión de casos en el Everest y sigue permitiendo las ascensiones, a diferencia de lo ocurrido el año pasado.