Mi carrera en Argentina está terminada, siempre dije que en el único club que jugaría sería en Boca, sin duda”, dijo Tévez ante la prensa en La Bombonera.

Tévez justificó su salida en la necesidad de compartir más tiempo con su familia, aún golpeado por la muerte de su padre adoptivo, Segundo Tévez, quien falleció a los 58 años tras contagiarse COVID-19.

“Boca te pide dar lo máximo y yo mentalmente no estoy en condiciones para darlo, no tuve ni tiempo de hacer el duelo de mi padre que ya estaba jugando de vuelta. Así es la exigencia de Boca”, dijo, quebrado en llanto.

Doy “un paso al costado porque no estoy mentalmente para seguir. No sé qué voy a hacer de mi vida, ahora quiero descansar y estar con mi familia“, aseguró el jugador al ser consultado si considera ofertas del fútbol internacional.

Aún conmovido por su propia decisión, Tevez se quebró en varios momentos de su exposición: “Pensé que nunca iba a llegar este momento, pero acá estoy para decirles que no voy a seguir en el club, no es una despedida con esta camiseta sino un hasta pronto porque siempre voy a estar, aunque ya no como jugador”, explicó.

“Mi papá, que falleció, mi mamá, mis hermanos, mi mujer y mis hijos son de Boca y no puedo mentirles ni a ellos ni a los hinchas”, expresó ‘Carlitos’. “Mi sangre no es roja, es azul y amarilla”.

Junto a él el presidente de la institución, Jorge Ameal, abogó porque esta despedida “en realidad sea un hasta luego”. “Quisiéramos que siga jugando. Para nosotros el nunca más con Carlitos, no existe“, expresó.

Tévez tiene contrato en Boca hasta diciembre de 2021, pero una cláusula le permite terminar su relación contractual seis meses antes.

Boca se queda sin Tévez, su ídolo y referente del siglo XXI

Carlos Tévez nació y se crío en un barrio populoso y pobre, por cuya peligrosidad se lo conoce como ‘Fuerte Apache’, lo que dio origen a su apodo.

El último de los grandes ídolos ‘xeneizes’ tuvo varias etapas con la casaca azul y oro, la primera en 2001 cuando hizo su debut bajo las órdenes de Carlos Bianchi, a los 17 años. Con él alcanzó la fama y logró la Copa Libertadores y la Copa Intercontinental.

Pasó al Corinthians de Brasil (2005-2006) y luego a Europa, donde cosechó goles y gloria en el West Ham United (2006-2007), Manchester United (2007-2009), Manchester City (2009-2013) y Juventus (2013-2015). Regresó a Boca en 2015, en una vuelta que los simpatizantes ‘xeneizes’ reverenciaron.

Pero abrió una herida con los hinchas cuando inesperadamente volvió a partir en 2017, esta vez al Shanghai Shenhua de China, para convertirse en uno de los futbolistas mejor pagos del mundo. Su última etapa en Boca comenzó en 2018, cuando alzó la copa de la Superliga 2017-2018, la Supercopa Argentina-2019 y sumó la conquista de la Superliga 2019-2020, frente al histórico rival River Plate en una noche de éxtasis de la hinchada ‘xeneize’ que se rindió a sus pies nuevamente.

Con la selección argentina jugó los mundiales de Alemania-2006 y Sudáfrica-2010 y cuatro ediciones de la Copa América, siendo subcampeón en tres (Perú-2004, Venezuela-2007 y Chile-2015).