América de Cali estuvo muy cerca de coronarse campeón de la Copa Libertadores Femenina. El equipo colombiano asumió el protagonismo de la final contra Ferroviaria, pero errores puntuales de un par de sus jugadoras hicieron que las brasileñas levantaran el título.

Apenas en el minuto 7 del primer tiempo se abrió el marcador. Sochor cobró un tiro libre desde muy lejos y envió el balón al área buscando el cabezazo de una compañera cerca del arco, la portera del América, Luz Katherine Tapia, quiso agarrar la pelota, pero esta se le resbaló de las manos y terminó en el fondo del arco. La guardameta pasó de héroe a villana, teniendo en cuenta que fue figura en los penales que le dieron el paso a la final a las colombianas, pero en el comienzo del partido por el título dejó a su equipo en desventaja.

A partir de ese primer gol de las brasileñas, el América asumió el control del partido. Al minuto 39 del primer tiempo llegó el empate para las ‘escarlatas’. Fue gracias a la icónica Catalina Usme, jugadora que demostró su calidad una vez más y ejecutó un penalti de forma exquisita para igualar el resultado.

Sin embargo, la alegría duró muy poco para las representantes nacionales. Al minuto 42 de la primera parte, Ferroviaria encontró el gol del triunfo a través de un penalti que fue bien ejecutado por Aline Milena.

En el segundo tiempo, América hizo hasta lo imposible por empatar, pero polémicas decisiones arbitrales y su falta de efectividad frente al arco lo impidieron. Un poco de suerte también les faltó a las colombianas, que estrellaron dos balones en el palo en la segunda parte.

De esta manera, Colombia se quedó con las ganas de tener un segundo club campeón de la Copa Libertadores Femenina. El Atlético Huila sigue siendo el único equipo con ese honor, recordando se quedó con el torneo continental en 2018.