A falta de 18 kilómetros para terminar la quinta etapa del Tour de Francia, el ciclista francés Julian Alaphilippe, del equipo Deceuninck-Quickstep, recibió de uno de sus mecánicos un bidón con líquido y eso lo penalizaron las autoridades de la ronda gala, un comité presidido por un belga, según el exciclista Lance Armstrong en su podcast The Move, que se transmite a diario por su canal de Youtube.

El pedalista infractor aceptó su error, pero el director del equipo, el belga Patrick Lefevere, señaló, citado por Cycling News, que lo habían penalizado por una “estupidez” y culpó de ello al mecánico que le ofreció la caramañola.

“Es una pena perder el maillot amarillo así. Sabíamos que existía la regla de los 20 kilómetros. Pero hoy, para ser honestos, las circunstancias eran particulares (…) Es el único lugar que hemos encontrado para entregar un bidón”, intentó explicar su director deportivo, Tom Steels.

El error es tan evidente, que se pone en duda que un pedalista de la talla de Julian Alaphilippe no se dé cuenta de que está rompiendo las reglas, pues era claro que hacía 2 kilómetros se había cerrado la zona de abastecimiento.

Un seguidor del programa de Lance Armstrong lanzó una hipótesis temeraria pero que para muchos podría tener sentido, pues es sabido que llevar la camiseta de líder del Tour desde tan temprano en la carrera supone un estrés y una responsabilidad adicional.

“El Deceuninck-Quickstep se cansó de defender la camiseta y dado que no se presentaron fugas durante la etapa, a Alaphilippe se le ocurrió una solución”, dice el usuario Dave Hause.

Otras voces opinan que lo mismo le sucedió a Peter Sagan con la camiseta verde, que se relajó para no tener la lupa de sus rivales encima.