Los cuatro puntos que ha cosechado la tercera selección del mundo, según el escalafón de la Fifa, son fruto de un sufrido triunfo contra Bolivia y un empate todavía más complicado ante Venezuela.

Tres goles a favor, ninguno en contra y un rendimiento de 4 puntos de 6 posibles no parece tan mal negocio para una selección cualquiera, pero no para Brasil, que carga con múltiples responsabilidades en esta Copa América.

Siendo local, esta es la oportunidad para borrar la pesadilla que vivió al quedar eliminado con una goleada inédita ante Alemania en su Mundial, hace apenas cinco años. También tiene récord perfecto siendo anfitrión copero, pues ha ganado el título las cuatro veces que organizó el certamen. No obstante, por ahora está fracasando en su cometido, y se ve lejos de poder cumplir.

Y es que para entender la dimensión de la crisis de la ‘canarinha’ hay que ver lo que representa, pues tampoco se trata de demeritar el gran primer tiempo de Bolivia en el juego inaugural, ni el despliegue de los de Rafael Dudamel. Ambos tienen un gran brillo, que no alcanza a iluminar la palidez del más veces campeón mundial.

Los bolivianos son la selección de la Conmebol con más baja clasificación en la Fifa, en el puesto 62. Venezuela ha subido recientemente hasta el 33, pero sigue muy lejos de un Brasil que no suele bajar jamás de los cinco primeros lugares.

Brasil también es la primera selección de la competición en cuanto a costo de su nómina, con 970,5 millones de euros, de acuerdo con Transfermarkt. Bolivia es la última en este listado, con apenas 14,2 millones, mientras que Venezuela es séptima, con 59,1 millones. Ambos valores no llegan ni siquiera sumados al 10 % de lo que pesa el plantel brasileño en el mercado.

Yendo más allá en estos datos, nueve de los 23 brasileños cuestan más por sí solos que todo el equipo venezolano, y solo siete de ellos tienen menor valor que los 23 bolivianos juntos y que el venezolano más caro (Salomón Rondón, € 15 millones). Además, para ese mismo sitio web el jugador más caro de Bolivia, Alejandro Chumacero, tiene el mismo costo que el brasileño más barato; Dani Alves, con € 2,5 millones.

¿Neymar habría brindado alguna solución al equipo local? Difícil saberlo, pues incluso sin estar presente pareciera que sus problemas personales no dejaron de tocar en alguna medida a sus compañeros.

El panorama no se ve nada bien para los de Tite, que ni siquiera podrá decir que no ha ganado por influencia del VAR. La tecnología ahora incluso hace que algunos duden si el histórico poderío brasileño se debía en parte a la falta de escrutinio en jugadas sensibles como las que le quitaron dos goles ante la ‘vinotinto’ este martes.

Los ‘cracks’ brasileños tendrán que buscar en su amor propio y sacar fuerzas de flaqueza para darle vuelta a la situación, pues solo levantar la copa al final borrará la mala imagen que han dejado en sus dos primeros partidos.