El pasado lunes, el expresidente de Panamá, Ricardo Martinelli, quien actualmente permanece asilado en Colombia, se declaró “inocente” ante un tribunal panameño por las acusaciones de lavado de dinero relacionado con el caso Odebrecht. Según constató la Agencia France-Presse (AFP), Martinelli intervino por videollamada, acompañado de otros más de veinte acusados en el proceso. Al ser preguntado por la jueza Baloisa Marquínez sobre su responsabilidad, el exmandatario de 73 años afirmó tajantemente: “Soy inocente, no soy responsable”, manteniendo una actitud seria y reservada en su declaración inicial.

En contraste, la fiscal anticorrupción Ruth Morcillo, presente en el tribunal, enfatizó que el Ministerio Público respaldaría la solicitud de condena contra los implicados por blanqueo de capitales. Morcillo confirmó a los medios que el Ministerio presentaría los elementos necesarios para sustentar judicialmente la culpabilidad de los acusados. El proceso se enmarca en el escándalo internacional encabezado por la constructora brasileña Odebrecht, que admitió en 2016 ante un tribunal estadounidense su responsabilidad en la distribución de más de 788 millones de dólares en sobornos, principalmente a funcionarios y líderes de América Latina.

En el contexto panameño, Odebrecht reconoció haber desembolsado 59 millones de dólares en sobornos durante la administración de Martinelli (2009-2014), con el fin de asegurar la adjudicación de contratos emblemáticos de infraestructura, como el Metro de la Ciudad de Panamá, la moderna vía costera y la ampliación del aeropuerto internacional. Aunque Martinelli argumenta su inocencia y denuncia supuestas motivaciones políticas en el proceso, se enfrenta a una posible condena de hasta 12 años de prisión en este caso. Cabe destacar que su presencia virtual en la audiencia obedece a su actual estatus de asilado en Colombia, donde se refugió tras ser sentenciado casi a 11 años de cárcel en otro expediente por blanqueo de capitales.

El juicio, realizado en una sala de la Corte Suprema de Justicia en la capital panameña, se había aplazado en cinco ocasiones anteriores debido a diversas maniobras jurídicas. La acusación sostiene que, aunque los pagos ilícitos de Odebrecht no se giraron directamente a cuentas de Martinelli, todo apunta a que él presuntamente era el beneficiario final y poseía pleno conocimiento de la fuente ilícita de esos fondos. La defensa del expresidente, representada por el abogado Carlos Carrillo, insiste ante la AFP en que el proceso vulnera garantías del debido proceso y forma parte de una persecución política.

No solo Martinelli enfrenta cargos. El exmandatario Juan Carlos Varela y dos hijos de Martinelli también están imputados, aunque su juicio será competencia de la Corte Suprema porque, al ser diputados del Parlamento Centroamericano y del Congreso panameño, disponen de fuero parlamentario. Tanto a Martinelli como a Varela se les ha prohibido el ingreso a Estados Unidos debido a acusaciones relacionadas con corrupción, según informa la AFP.

El escándalo Odebrecht ha tenido profundas repercusiones en la región. Figuras como los expresidentes peruanos Alejandro Toledo y Ollanta Humala cumplen condenas de 20 y 15 años respectivamente, mientras que Alan García se quitó la vida en 2019 tras ser involucrado. En Ecuador, Rafael Correa fue sentenciado en ausencia a ocho años de cárcel en 2020, aunque reside en Bélgica.

¿Qué significa “blanqueo de capitales”?

Una de las principales acusaciones contra exgobernantes en este caso es el blanqueo de capitales, término legal que designa el proceso por el cual se busca dar apariencia de legalidad a dinero procedente de actividades ilícitas. En el contexto del caso Odebrecht, la constructora habría entregado fondos provenientes de sobornos a funcionarios públicos, quienes, según la acusación, intentaron ocultar el origen ilegal de estos recursos mediante complejas operaciones financieras. Comprender este concepto es clave para entender la magnitud de los señalamientos formulados por los fiscales ante los tribunales.

En Panamá y otros países latinoamericanos afectados por el caso Odebrecht, las investigaciones sobre blanqueo de capitales han sido centrales para juzgar a mandatarios y altos funcionarios. La relevancia de estos procesos radica en la repercusión que tienen sobre la confianza ciudadana y la gobernabilidad, así como en la aplicación de los estándares internacionales contra la corrupción y el lavado de dinero.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.