Según explicó el Huffington Post, aunque las ganas de reciclar sean muchas, hay formas más saludables de hacerlo, como comprar recipientes fabricados en cristal o acero inoxidable; el plástico es propenso a albergar un sinfín de bacterias que alteran la salud del cuerpo.

En las especificaciones del envase suele ir escrito que son de un solo uso y esto no es en vano, pues además de que con el uso suelen desprenderse partículas de plástico, los organismos ya presentes podrían convertirse en un pequeño pero multitudinario cultivo de hongos.

Aunque se piense que en las bajas temperaturas las bacterias mueren, esa creencia es falsa; solo hace que la producción sea más lenta. Se han presentado casos de personas que consumen bebidas en botellas reutilizadas y han experimentado vómito, diarrea y desarrollado bacterias en su sistema digestivo.

Este simple acto puede ser la razón por la que muchas personas se enferman y no encuentran motivo alguno.