Expertos citados por The New York Times aseguran que han visto que muchos pacientes que tuvieron coronavirus ahora están sufriendo de caída de pelo, y eso tiene que ver con el “estrés fisiológico” de combatir el virus.

Ese fenómeno también se ha presentado en personas que nunca se contagiaron de la COVID-19, pero que tuvieron familiares o amigos cercanos que  murieron o padecieron la pandemia, indica el medio. Eso les provocó una situación de”estrés emocional” que se reflejó en la pérdida de cabello.

Es decir que, de acuerdo con los galenos consultados por el diario, la caída del pelo es una consecuencia de la pandemia, que además está relacionada con el estrés del teletrabajo, el cuidado de los niños, la pérdida del empleo, la tensión financiera y “otros acontecimientos devastadores derivados de la pandemia”.

El periódico cita una encuesta de un grupo de la facultad de medicina de la Universidad de Indiana, que consultó a 1.567 sobrevivientes de coronavirus, sobre las consecuencias que el virus les dejó; 423 reportaron “la pérdida de cabello inusual”. 

Hay dos tipos de caída de pelo que más se presentan en medio de la pandemia: el efluvio telógeno y alopecia areata, dijeron los expertos a The New York Times.

El primero se refiere a una pérdida de mucho más de 100 cabellos diarios (que es lo que se le cae normalmente a una persona). También es una condición que les da a mujeres que están en embarazo o que acaban de dar a luz.

El segundo es la caída de mechones que deja parches en la cabeza; este fenómeno es el que más ha aumentado, según le dijo al medio estadounidense la doctora Emma Guttman-Yassky, próxima presidenta de dermatología de la Escuela de Medicina Icahn de Mount Sinaide.

La experta señaló que los casos de alopecia areata que trató en personas que tuvieron coronavirus tenían la tendencia de acelerarse: varios pacientes pasaron de tener uno o dos parches de calvicie a “perder pelo en todo el cuerpo”, incluso en las cejas y las pestañas.

También trató personal médico, que no estuvo contagiado, pero que hacía parte de la primera línea para tratar a los pacientes infectados.

Precisamente la caída del cabello fue una de las secuelas que a la actriz Danna García le quedaron del contagio que padeció.

Para evitar estos problemas capilares, los expertos recomiendan en el periódico llevar una buena alimentación, tomar vitaminas, psicoterapia (en caso de que haya depresión) y hábitos de relajación. En casos extremos se puede acudir a tratamientos médicos.

Otras secuelas que se ha comprobado deja el coronavirus en sobrevivientes son problemas en los pulmones, cerebro y en el sistema vascular.