“Grandes restricciones de movimiento que mantienen a mucha gente en casa y limitan la posibilidad de muchos para trabajar y socializar deben ser el último recurso a la hora de prevenir la COVID-19 y evitar que los sistemas sanitarios se saturen”, señaló el portavoz de la OMS Tarik Jasarevic en rueda de prensa.

La fuente oficial añadió que este tipo de medidas “no son sostenibles, dado el gran impacto social y económico”.

Jasarevic insistió en que “no se trata de elegir entre dejar el virus libre o cerrar nuestras sociedades”, y recalcó que hay más herramientas para combatir la pandemia que incluyen la higiene de manos, el distanciamiento físico, el uso de mascarillas, y por parte de las redes sanitarias el rastreo de casos y contactos.

El portavoz afirmó que las medidas de contención del coronavirus han de depender siempre de los informes de riesgo locales, y subrayó que los confinamientos a nivel nacional “no pueden ser la medida de control por defecto”.

También admitió que “algunos países se han visto obligados a dictar órdenes para que sus ciudadanos se queden en casa para gestionar rápidos aumentos en los casos de COVID-19 y las hospitalizaciones” y así ganar tiempo para mejorar la capacidad de respuesta de sus sistemas sanitarios.

La OMS, además, advirtió este lunes que “no es una opción” dejar al nuevo coronavirus circular libremente para que la población adquiera la inmunidad colectiva, como algunos han sugerido.

“Nunca en la historia de la salud pública se ha usado la inmunidad colectiva como estrategia para responder a una epidemia, y mucho menos a una pandemia. Es científicamente y éticamente problemático”, declaró el director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, en conferencia de prensa.

Dejar vía libre a un virus peligroso, del que no comprendemos todo, es simplemente contrario a la ética. No es una opción”, insistió Ghebreyesus.

Según la OMS, que cita diversos estudios epidemiológicos, la tasa de letalidad de la COVID-19 es de aproximadamente el 0,6 %

Puede parecer poco, pero es mucho más alto que para la gripe”, explicó Maria Van Kerkhove, responsable de la gestión de COVID-19 en la OMS.

La gran mayoría de las personas en la mayoría de países pueden contraer el virus. Las investigaciones de seroprevalencia sugieren que en la mayoría de los países, menos del 10 % de la población resultó infectada”, finalizó Tedros Adhanom Ghebreyesus.