Desde el inicio de 2022, las obras de mejoramiento de la vía entre Armenia y municipios vecinos avanzan a paso lento, generando crecientes inquietudes en la comunidad que a diario depende de este corredor. Aunque el proyecto arrancó en áreas cercanas a Mercar y ha progresado en distintas fases, la realidad es que, luego de cuatro años, solo se ha ejecutado un tercio de la intervención total, según información recogida por La Patria. Las principales causas de estos retrasos están vinculadas a complejidades en trámites sobre los terrenos necesarios, dificultades para ajustar las redes de servicios públicos y la insuficiencia de recursos financieros.
Durante este tiempo, quienes transitan por la vía han señalado la precariedad de algunos tramos, donde el pavimento se encuentra notoriamente deteriorado. Baches, huecos y la falta de señalización adecuada son obstáculos constantes para conductores y peatones. Esta situación se ve agravada por los trabajos en curso, que han generado cierres parciales y la reducción de algunos tramos a un solo carril, derivando en congestiones vehiculares especialmente notorias durante las horas de mayor movimiento.
La problemática se ha agudizado en las últimas semanas debido a la caída de árboles y el crecimiento exuberante de la maleza a los costados de la carretera, factores que, según reportan los usuarios, han disminuido sensiblemente la visibilidad y aumentado el riesgo de accidentes. Mientras avanzan las labores de mantenimiento y las obras previstas, las autoridades recomiendan extremar la precaución al transitar por este eje vial.
La responsabilidad de la intervención recae sobre el Gobierno Nacional, a través del Instituto Nacional de Vías (Invías), en coordinación con la Gobernación del Quindío. El plan contempla la ampliación y mejoramiento de más de 25 kilómetros de carretera, conectando Armenia, Calarcá, Montenegro, Quimbaya y acercando la salida hacia Cartago. El principal objetivo del proyecto es modernizar el acceso turístico y agilizar los desplazamientos hacia el Valle del Cauca, lo que resulta esencial para el impulso económico regional.
No obstante, la ejecución sigue rezagada y la comunidad debe enfrentarse día a día a una vía que no satisface las necesidades actuales. Las peticiones de los habitantes y usuarios apuntan a que se implementen soluciones provisionales más efectivas, así como a que se ofrezca información clara y realista acerca de los plazos definitivos para la terminación del corredor.
¿Cuáles serían las posibles alternativas temporales para mejorar la movilidad mientras finalizan las obras en la vía Armenia-Montenegro?
Esta pregunta gana relevancia porque los retrasos y dificultades descritos afectan directamente la cotidianidad de quienes circulan por este importante corredor del Quindío. Al enfrentarse a una infraestructura incompleta, los usuarios buscan respuestas ante la congestión y el riesgo que implica movilizarse en condiciones subóptimas.
En varios contextos, alternativas como mejorar la señalización, habilitar rutas alternas o programar los trabajos en horarios de menor flujo podrían considerarse, aunque la complejidad específica de la región exige propuestas adaptadas a sus particularidades. Identificar estas salidas temporales es crucial para reducir los impactos negativos y proteger la seguridad y economía de la zona mientras la obra culmina su proceso.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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