Según informó The Sun, el pescado que se usó para este procedimiento fue una tilapia, pues tiene un alto contenido de colágeno, estimula la cicatrización y elasticidad de la dermis, por lo que es ideal para regenerar tejidos.

El procedimiento, que se conoce clínicamente como neovaginoplastia, se desarrolló en Brasil y allí crearon un molde acrílico que envolvieron en la piel de pescado (previamente esterilizada y sin olor) para luego ser introducido en el conducto vaginal de la mujer.

A pesar de que el procedimiento que Maju se practicó hace 20 años fue un éxito, desde hace 12 años su canal vaginal se empezó a estrechar. Lleva más de 2 años sin sostener una relación sexual debido a la molestia que esto le produce.

El implante fue puesto en las paredes vaginales a finales de abril por el doctor Leonardo Bezerra en Fortaleza, Brasil, quien dejó dentro de ella un dispositivo de silicona que deberá usar durante 6 meses para que las paredes no se vuelvan a cerrar.

Luego de esto, el objeto será retirado y después podrá volver a retomar sus relaciones sexuales con total tranquilidad. Este procedimiento, que tiene tilapias como materia prima, también se ha usado para tratar a personas con quemaduras graves.