La intención del grupo de investigadores era encontrar qué tapabocas son las más eficaces para reducir la expulsión de gotículas que transmiten el coronavirus. Los resultados fueron publicados en la página de la universidad.

Los científicos, explica la web, usaron luz láser para resaltar las gotas de saliva que salen cuando una persona dice la expresión ‘manténgase sano’ en inglés.

“Confirmamos que cuando las personas hablan, se emiten pequeñas gotas, por lo que la enfermedad se puede propagar durante una conversación, sin toser o estornudar. También pudimos ver que algunas mascarillas faciales funcionaron mucho mejor que otras para bloquear las partículas emitidas”, indicó Martin Fischer, coautor del estudio, también publicado en la revista Science Advances.

Los resultados arrojaron que las mascarillas médicas del tipo N95 sin válvulas, las que son usadas por el personal de salud alrededor del mundo, son las más eficaces en la filtración de aquellas gotículas, donde podría estar el coronavirus.

Sin embargo, aunque no con la misma efectividad, el experimento reveló que los tapabocas caseros sí protegen contra el COVID-19. Estos bloquean una cantidad considerable de las gotas de saliva, detalla la Universidad de Duke.

Por su parte, agrega el claustro académico, los pañuelos y cuellos tejidos, como los pasamontañas, no bloquearon mucho esas gotículas.

Usar tapabocas es una forma simple y fácil de reducir la propagación del COVID-19. Alrededor de la mitad de las infecciones son de personas que no muestran síntomas y a menudo no saben que están infectadas. Pueden propagar el virus sin saberlo cuando tosen, estornudan o solo hablando”, finalizó el médico Eric Westman, quien participó en el estudio

Westman detalló que con una buena protección, hasta el 99 % de las gotículas podrían ser detenidas “antes de que alcancen a otra persona”.