El cirujano Jerome Adams, portavoz del gobierno de Estados Unidos le dijo a CBS que “muchos estadounidenses negros están en mayor riesgo ante el COVID-19″, lo que ha sido corroborado con las cifras de contagios y muertes de este país.

Pese a que el virus no ve origen, género o posición económica, está afectando más a la población afroamericana y esto solo es un reflejo de la desigualdad social en la que vive esta población, reconoció BBC Mundo.

Hasta el 8 de abril, el informativo aseguró que el mencionado país reportó 401.166 contagios y 12.936 muertos; en Nueva York, que es el epicentro del virus, el 28 % de las 4.009 muertes fueron personas afro.

En Chicago, la sexta ciudad más poblada de EE. UU., hasta el 5 de abril la mitad de los contagiados eran de origen afro; allí murieron 1.824 afroamericanos, 847 blancos, 478 hispanos y 126 de origen asiático.

Otra de las ciudades en las que se recopilaron datos fue Michigan; la mencionada población registró allí un total del 33 % de los contagios y el 41 % de las muertes. En Nueva Orleans, Luisiana, fue el 40 % de casos.

Ante los preocupantes datos, las autoridades ligan esto con las condiciones precarias de salud en las que viven; además, de enfermedades como la diabetes, hipertensión, obesidad y asma.

La población afro históricamente ha tenido un menor acceso a los servicios de salud, por lo tanto, se reitera que no es algo genético sino social, como comentó Amitabh Chandra, director de investigaciones de políticas de salud en la Escuela de Gobierno de la Universidad de Harvard.

Además de la comunidad afro, en Estados Unidos los latinos también tienen un alto riesgo, pues muchos tampoco tienen acceso a seguros de salud, hay pocos ingresos y varios siguen trabajando durante la pandemia.