The Journal Sexual Medicine compartió un estudio de la Universidad Guangzhow, en el que se evidenció que la contaminación reduce la presión intracavernosa desde un 45 hasta un 38 %, es decir, que el flujo sanguíneo será deficiente a la hora de desarrollar una erección.

En la investigación, que se desarrolló en ratas, se dividió a los roedores en 4 grupos, a los que se dejaron expuestos durante 2, 4, y 6 horas (en 3 meses) a emisiones de dióxido de carbono, y hubo uno que se dejó libre de contaminación.

En los análisis, los expertos encontraron que entre más expuesto estuvo el animal a la contaminación, menor era la presión intracavernosa, por ende, mayor era la disfunción eréctil en el mamífero. También se encontró una alteración en el óxido nítrico sintasa presente en el tejido eréctil.