Durante la reciente temporada de fin de año en Colombia, la alta circulación vehicular en las carreteras nacionales ha dejado a su paso un saldo especialmente inquietante: la muerte de numerosos animales silvestres víctimas de atropellamientos. Uno de los casos que más llamó la atención tuvo lugar en la Vía al Mar, una arteria vial que conecta importantes ciudades y atraviesa ecosistemas claves de Antioquia. De acuerdo con Noticias Caracol, la mañana del domingo 4 de enero, usuarios de redes sociales alertaron sobre la presencia de un puma muerto en el tramo correspondiente al municipio de Zaragoza. Esta especie, catalogada como protegida por la legislación colombiana, fue hallada sobre el asfalto, con evidentes heridas ocasionadas, presuntamente, tras un impacto vehicular.
Las imágenes circularon rápidamente en la red social X, en donde la usuaria Daniela Salazar expresó su consternación por el suceso, lamentando que el regreso de las festividades estuviera marcado por esta muestra de la vulnerabilidad de la fauna silvestre ante el tránsito vehicular. El mensaje de Salazar evidenció el sentimiento de tristeza e impotencia ante una problemática que parece intensificarse durante períodos de alta movilidad.
La noticia generó una respuesta airada entre los usuarios de las redes sociales, quienes manifestaron su descontento por la aparente falta de acciones efectivas de las autoridades frente a este tipo de hechos. Muchos han cuestionado duramente que, aunque estas carreteras cruzan hábitats de especies en peligro y protegidas, la estrategia de protección implementada es insuficiente. Según lo reportado por Noticias Caracol, las críticas apuntan especialmente a la escasez y mala ubicación de los llamados pasos de fauna, infraestructuras pensadas para permitir un tránsito seguro para los animales entre zonas de bosque divididas por carreteras.
No se trata de una situación aislada a un solo caso. La misma denunciante registró que el 30 de diciembre, también en la Vía al Mar, contabilizó al menos otros 19 animales muertos sobre el asfalto, entre ellos tamandúas, osos perezosos, mapaches, iguanas, zarigüeyas y zorros perrunos. El contexto es aún más grave porque, según estos reportes, muchos de los cuerpos se hallaban junto a los pasos de fauna, que evidentemente no cumplen con el objetivo de proteger la biodiversidad de la región.
De acuerdo con la información suministrada por Salazar y otros ciudadanos citados por el mismo medio, además del atropellamiento de animales, existe también la preocupación por el comercio ilegal de aves como tucanes y loros en diferentes rutas del país. Las denuncias realizadas, aunque reportadas a la línea 123 y a las Corporaciones Autónomas Regionales (CAR), parecen no tener eco entre las instituciones responsables. Otros usuarios, como Germán Jiménez, insistieron a través de X en la falta de educación vial, la ineficiencia de los letreros de paso de fauna y la urgencia de establecer controles preventivos reales para evitar la pérdida de más vidas animales.
Las voces ciudadanas han incrementado la presión sobre entidades como la Gobernación de Antioquia, el Ministerio de Ambiente y Corantioquia, a quienes responsabilizan tanto por la limitada oferta de corredores efectivos para la fauna como por la ausencia de soluciones contundentes para mitigar esta problemática. La reiteración de hallazgos de animales muertos a lo largo del año expone las deficiencias estructurales en la planificación de carreteras y la protección ambiental, exigiendo respuestas integrales y medidas de mayor alcance para preservar a las especies nativas colombianas.
La problemática, puesta sobre la mesa por los reportes ciudadanos que visibilizan estas muertes, invita a reflexionar no solo sobre la responsabilidad de los conductores, sino sobre la necesidad urgente de políticas públicas eficaces que permitan compatibilizar el desarrollo de la infraestructura vial con la protección de la biodiversidad. Las denuncias, respaldadas por imágenes y relatos, permanecen como un llamado abierto a la sociedad y las autoridades: la vida silvestre sigue siendo sacrificada por la falta de acciones concretas y efectivas.
¿Qué son los pasos de fauna y por qué son importantes en la protección de la biodiversidad?
Los pasos de fauna son estructuras diseñadas específicamente para que los animales puedan cruzar de manera segura en zonas donde las carreteras fragmentan sus hábitats naturales. Según lo documentado por Noticias Caracol, la existencia de estos pasos es fundamental en corredores como la Vía al Mar, donde la carretera atraviesa ambientes ricos en biodiversidad y frecuentados por especies protegidas. El mal diseño, deficiente mantenimiento o ubicación incorrecta de estos pasos puede hacerlos ineficaces, contribuyendo a la alarmante cifra de animales atropellados.
Su importancia radica en el potencial de reducir la mortalidad de fauna silvestre asociada al tránsito vehicular y en facilitar el flujo genético entre poblaciones animales separadas por infraestructuras humanas. Una gestión ambiental adecuada exige que estas estructuras sean evaluadas, adaptadas y mantenidas en función de las necesidades reales de cada especie, contextualizándose en el entorno y las características particulares de los corredores viales donde se implementan.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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