Las primeras alertas sobre este hecho medioambiental fueron hechas por los pobladores de Aquitania, Cuítiva y Tota, que dicen haber visto miles de estos animales, que no son una especie nativa de los cuerpos de agua de esta área, reporta Blu Radio.

Según la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca CAR, estos crustáceos provienen del sur de Estados Unidos y constituyen una especie agresiva y muy invasora, sobre todo en donde se han detectado en Colombia, pues allí no tienen suficientes depredadores que controlen su proliferación.

Al ser invasores, afectan la fauna de peces y otros crustáceos endémicos (nativos).

La especie invasora, que se encuentra de forma nativa entre el Golfo de México y la Florida, EE. UU., tiene un alto índice de adaptabilidad debido a que tiene la capacidad de reproducirse y crecer en sitios de aguas estacionales y sobrevivir en periodos secos durante más de 4 meses.

La especie llegó al país en 1985, pero se escapó de su cautiverio

Jhon Cesar Neita, investigador del Instituto Humboldt, asegura que hace 36 años la especie, también conocida como langostilla roja, fue introducida al país mediante la expedición de un registro sanitario que la catalogaba como una especie experimental para cultivo con fines comerciales en el departamento del Valle.

Como es de suponer, esta especie vino al país para comercializarla y consumirla en mercados y restaurantes, pero las autoridades alertan sobre tratar de manipularlas en estos cuerpos de agua en Boyacá, donde se vieron por primera vez en el 2004.

El cangrejo rojo es portador potencial de un hongo letal

Un estudio liderado por investigadores de la Estación Biológica de Doñana (España), del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), halló indicios de que el procambarus clarkii, como se le conoce científicamente a este cangrejo, es un potencial portador del hongo quítridio, que acaba con la población de anfibios (ranas, salamandras, lagartijas, cecilias), señala El Ágora Diario.

Los expertos en España detectaron la presencia del hongo en el tracto digestivo en un 20 % de las muestras recogidas en una quebrada en la provincia de Andalucía y hasta en un 26 % en charcas del Parque Nacional de Doñana.

“La presencia del hongo en el cangrejo rojo americano, así como su capacidad de dispersión por tierra, podría representar un serio problema para la conservación de los anfibios en un sistema que comprende más de 3.000 lagunas temporales, como es el Parque Nacional de Doñana”, dice Francisco J. Oficialdegui, investigador del CSIC en la Estación Biológica de Doñana, lo cual representa una alerta adicional para el caso de estos cangrejos en Colombia.

El siguiente video de un campesino español ahonda en las consecuencias que tiene la mencionada especie invasora: