El cliente los contactó a través de Facebook y les prometió un pago de 5.000 dólares australianos (12,5 millones de pesos) si el trabajo que hacían era “realmente bueno”, informó The Guardian.

El sujeto les envió su dirección y luego la actualizó porque se había trasteado; sin embargo, los hombres no se dieron cuenta y llegaron al primer domicilio indicado; allí ya vivía otra persona, indicó el diario británico.

“¡Maldita sea, es muy temprano!”, exclamó el nuevo morador de esa vivienda al sentir una presencia y creer que se trataba de un amigo que lo visitaba todos los días, añadió el mismo medio.

Al percatarse de que habían cometido un error, los hombres contratados se marcharon: uno de ellos se disculpó y le estrechó la mano al nuevo dueño de la casa, mientras que el otro simplemente dijo “adiós”, reportó Perth Now.

De acuerdo con ese portal, los hombres que cumplirían la fantasía sexual llevaron machetes hasta la casa de su supuesto cliente, como parte de la erótica sesión que tendrían.

Ambos sujetos fueron detenidos al ser acusados de ingresar ilegalmente a una propiedad, señaló el medio y agregó que aunque todo ocurrió a mediados de julio de 2019, hasta ahora se difundió esta historia al conocerse que uno de los contratados fue absuelto de ese cargo.