Las unidades que ya están fabricadas se seguirán vendiendo y es posible que los usuarios interesados las consigan en tiendas minoristas antes de que se agoten por completo, indicó The Verge.

Esta decisión es descrita como un paso “natural” que hay que seguir, según informó un portavoz de la organización a The Verge, porque se tienen que ir dejando atrás ciertos equipos para darles espacio a nuevas consolas, es decir, a la Xbox Series X y a una posible versión más económica de la misma.

Con respecto a la Xbox One S, esta sí seguirá producida por la empresa tecnológica, afirmó el medio mencionado.

De acuerdo con el sitio web dedicado a videojuegos Kotaku, es arriesgado que Microsoft decida sacar su consola Xbox One X (considerada como “la más poderosa”) del mercado tan temprano, pues solo lleva tres años vigente y a la Xbox Series X todavía le falta para ser lanzada.

Por su parte, la Xbox One S All-Digital Edition representó un gran incremento en ventas para Microsoft en poco más de un año, desde que se presentó en abril de 2019, apuntó The Verge.