Así lo resaltó James Clayton en una columna publicada en BBC News. En el texto se habla de la distancia, casi abismal, que hay entre el presidente Joe Biden y Facebook.

Eso se evidencia en las declaraciones del Bill Russo, subjefe de comunicaciones de Biden:

“Si pensaba que la desinformación en Facebook era un problema durante nuestras elecciones, espere hasta que vea cómo está destrozando el tejido de nuestra democracia en los días posteriores”, dijo en un trino que borró después.

Contrario a lo que muchos piensan, los demócratas no simpatizan muy bien con Facebook pues sigue abierta la herida del escándalo de Cambridge Analytica, que muchos consideran fundamental para la llegada de Trump a la Casa Blanca en 2016.

“No puedes hacer lo que ellos pueden hacer en Facebook, y decir cualquier cosa y no reconocer cuando sabes que algo fundamentalmente no es cierto. Simplemente creo que todo está fuera de control”, le dijo en su momento Biden a CNN.

Clayton afirma que Facebook tiene mucho que temer pues, más allá de su poder económico, Biden tiene la oportunidad de reestructurar las relaciones que tienen las redes sociales con sus usuarios, lo que sería “devastador para Facebook”.

A eso podría llegarse si Biden decide suprimir la Sección 230, que evita que empresas de redes sociales sean demandadas por lo que publican. Ya en otro momento, con The New York Times, Biden mostró su oposición a este impedimento.

Por lo pronto, parece ser que ningún político se siente cómodo con el poder de información que manejan gigantes como Facebook que, a su vez, es objeto de debate por las consecuencias que ello acarrea.