Durov recordó que meses atrás ya había predicho que se seguirían encontrando problemas de seguridad en la aplicación, que es su principal competencia en muchos lugares del mundo. Incluso hace justamente un año, había hecho el mismo pedido, esgrimiendo argumentos casi idénticos a esta ocasión.

Según él, WhatsApp “no solo falla en proteger sus mensajes. La aplicación está siendo usada consistentemente como un caballo de Troya para espiar sus fotos y mensajes” que ni siquiera están relacionados con ella, sino almacenados en el dispositivo.

Ahora, Durov señala que una nueva brecha encontrada en WhatsApp trabaja de la misma manera que otras anteriores, haciendo que los datos de los dispositivos queden expuestos a hackers y agencias gubernamentales solo con recibir un video de un ciberdelincuente.

La razón, indica el empresario, es que “Facebook ha sido parte de programas de vigilancia mucho antes de comprar WhatsApp” y “es ingenuo pensar que la compañía cambiaría sus políticas después de adquirirla”. Incluso menciona que el fundador de WhatsApp lo dijo al momento de vender la compañía: “Vendí la privacidad de mis usuarios”.

El CEO de Telegram también asegura que las explicaciones de Facebook al respecto en realidad “intentaron confundir al público sosteniendo que no había evidencia de que la brecha hubiera sido aprovechada por hackers“.

“Por supuesto que no tienen tal evidencia. Para obtenerla necesitarían poder analizar los videos compartidos por usuarios de WhatsApp, pero WhatsApp no almacena archivos de video permanentemente en sus servidores (en cambio, envía mensajes desencriptados y archivos multimedia de una vasta mayoría de sus usuarios directo a servidores de Google y Apple). Entonces, nada que analizar, no hay evidencia. Conveniente”, escribió.

El magnate ruso también advierte que una “vulnerabilidad de esa magnitud está destinada a ser explotada”, e incluso resalta que datos obtenidos mediante este tipo de fugas han sido compartidas anteriormente con otros países por agencias estadounidenses.

En su concepto, Telegram no ha tenido problemas del nivel de los que le atribuye a WhatsApp en sus seis años de existencia. “Es muy poco probable que cualquiera pudiera cometer tamaños errores, convenientemente adecuados para vigilancia, de forma accidental“, indica.

“A menos que esté de acuerdo con que sus fotos y mensajes sean púublicos un día, debería eliminar WhatsApp de su teléfono”, concluye.

Este es el comunicado completo de Durov: