Los estudiantes de ingeniería habrían enviado presuntas falsificaciones a la firma de Cupertino con quejas relacionadas con que los dispositivos no encendían, según un informe de The Oregonian.

Ante los reclamos, Apple les respondía a los jóvenes con equipos nuevos como parte de su garantía.

Los documentos judiciales, citados por ese medio, indican que los teléfonos auténticos se enviaban al extranjero para que otra persona los vendiera por “cientos de dólares”, y así, Zhou y Jiang recibieran ganancias.

Al respecto, Cnet señala que de 3.069 reclamaciones de garantías para que los terminales fueran reemplazados, 1.493 fueron aceptadas.

Además, este portal añade que la compañía de la manzana estimó una pérdida de al menos 895.800 dólares.

Según Gizmodo, Yangyang Zhou está acusado por presentar declaraciones de exportaciones falsificadas y podría pagar una multa de 10.000 dólares, más 5 años de prisión. Mientras que Quan Jiang, acusado por tráfico de productos y fraude electrónico, podría pagar una condena de 10 años de prisión, y pagar una multa de 2.000.000 dólares.