El problema denominado CVE-2019-2234 les permitía a los atacantes acceder a las aplicaciones del sistema para tomar fotos y grabar conversaciones sin que las víctimas lo notaran, según la compañía.

Como si fuera poco, los ‘hackers’ podían silenciar el obturador de la cámara para ocultarles a los usuarios que estaban grabando o tomando fotografías; estas acciones eran posibles con el teléfono bloqueado o la pantalla apagada, mencionó la empresa.

También tenían acceso al micrófono del dispositivo, las conversaciones telefónicas y los datos de GPS que estaban en las imágenes y videos de los móviles de las víctimas, de acuerdo con Mashable.

Lo más escalofriante de este error es que los criminales tenían la información del sensor de proximidad que les avisaba cuando el teléfono se acercaba al oído de los usuarios o si estaba boca abajo sin ser utilizado, apuntó el medio.

Los teléfonos afectados son mayoritariamente de Google y Samsung; no obstante, no está claro cuántos fabricantes de dispositivos Android se vieron amenazados por esta vulnerabilidad, informó el portal.

La mejor forma de proteger la privacidad es asegurándose de que los celulares inteligentes estén actualizados con la última versión del sistema operativo y no tengan aplicaciones no oficiales instaladas, dijo el medio.