A diferencia de las drogas, estos productos no pasan una evaluación tan rigurosa.

La iniciativa es de 2 congresistas de Estados Unidos, que además piden que se dé a la agencia el poder para retirar productos peligrosos del mercado y obligarlas a informar sobre la seguridad de estos y los efectos adversos para la salud, dice ‘The New York Times’.

Uno de los primeros productos que se pide investigar es el acetato de plomo, un aditivo de color usado en los tintes para el cabello que, dice el periódico, fue prohibido en la Unión Europea por los problemas reproductivos que provoca.

El periódico llama la atención sobre el rezago que tiene Estados Unidos en este frente, pues solo ha prohibido 11 productos, mientras que la Unión Europea, 1.300.

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A un ritmo de 5 productos por año, Estados Unidos tardaría una eternidad en establecer su peligrosidad.

Como ejemplos de la urgente necesidad de intervenir, el periódico cita las quejas contra Wen Hair Care (que se consiguen en Colombia), las cuales totalizan más de 21.000 reclamos por picazón, erupciones y pérdida del cabello, y productos para alizar el pelo, que contienen formaldehído (el mismo formol), un reconocido cancerígeno, “que ha causado reacciones alérgicas, pérdida del cabello, erupciones y ampollas en trabajadores de salones de belleza y sus clientes”.