Aunque esta consiste en facilitar la búsqueda de pareja o de un encuentro casual basado en las apariencias físicas, la mayoría de usuarios se sienten inconformes con su aspecto y presentan niveles más bajos de autoestima que aquellos que no hacen uso de estas, informó Medical News Today.

Esta consiste en un programa que muestra los perfiles y fotografías de posibles personas de interés, que el usuario puede aceptar o rechazar y hasta el momento se encuentran registrados más de 50 millones de usuarios activos de todo el mundo, especialmente entre los 18 y 24 años.

Este método de crítica basado en la apariencia resulta ser negativo para la mayoría, ya que al sentir que están siendo juzgados por su aspecto, empiezan a estar más pendientes de su cuerpo, causando en muchos casos síntomas de ansiedad, depresión y estrés.

Expertos encontraron también que aunque se podría creer que las mujeres son las más afectadas, los hombres también pueden presentar estos síntomas de inseguridad.

Hemos encontrado que participar activamente en Tinder, sin tener en cuenta el sexo del usuario, se asoció con la insatisfacción corporal, la vergüenza corporal, vigilancia del cuerpo, la internalización de las expectativas sociales de la belleza, la comparación física de sí mismo con los demás y la dependencia de los medios de comunicación para obtener información sobre la apariencia y el atractivo”, dijo Jessica Strubel, Ph.D. y coautora del estudio, realizado en la Universidad del Norte de Texas.

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El estudio fue realizado con datos de 1.044 mujeres y 272 hombres jóvenes, usuarios y no usuarios de Tinder, que respondieron una serie de preguntas relacionadas con el uso de la aplicación, el autoestima y la imagen corporal.