Los investigadores descubrieron que las mujeres que consumieron el fármaco a las 18 semanas de embarazo presentaron un mayor riesgo de que sus hijos sufrieran problemas de comportamiento, informó CNN.  

También se registró que su consumo a partir las 32 semanas está asociado con una mayor probabilidad de que el niño tenga además problemas emocionales y de hiperactividad.

El medicamento es comúnmente consumido para aliviar síntomas y dolores como el dolor de cabeza, malestar general, alergias, gripa y otros, sin embargo, su consumo después de ciertas semanas de embarazo puede afectar el desarrollo a futuro del bebé.

Aunque se ha confirmado que su uso durante la gestación es seguro, el estudio publicado en la página web de la Administración de Alimentos y Medicamentos mostró que aunque el riesgo es mínimo, existe posibilidad de que suceda.

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De las estudiadas, 4.414 madres, que representaron el 53% de las mujeres estudiadas, reportaron el uso del fármaco a partir de las 18 semanas de embarazo y el 43%, dijo haberlo consumido después de las 32 semanas.

Tan solo el 5% de estos niños presentó síntomas de hiperactividad y problemas de comportamiento hasta los 7 años.

Los investigadores analizaron otros factores prenatales que pueden contribuir a problemas de atención en un niño, como el consumo de cigarrillo, alcohol, el nivel socioeconómico y la genética.