Basándose en análisis de los datos proporcionados por sus usuarios, la compañía de monitores de actividad Jawbone UP emitió el reporte en el que encontró que quienes se iban a dormir alrededor de las 9:30 p.m. consumían 220 calorías menos que quienes lo hacían a las 2:30 a.m., según recoge el Daily Mail.

Según el reporte, quienes trasnochan suelen consumir más alcohol, cafeína, azúcares refinados, alimentos procesados y grasas saturadas que quienes se van a dormir antes de las 11 p.m.

Por su parte, quienes se iban a dormir entre las 7 y las 11 de la noche consumían más verduras, frutas, proteinas magras, carbohidratos altos en fibra y grasas saludables.

Uno de los factores que explica esta relación, es que la falta de sueño afecta la secreción de hormonas como la leptina y la grelina que regulan el hambre y la saciedad según señala la científica Kirstin Aschbacher para el Huffington Post.

Aschbacher añade que si una persona se va a dormir una hora más temprano de forma continua durante un año, en teoría puede perder entre 2 y 2.5 kgs, aún sin hacer cambios en sus actividades diarias.