Por: El Espectador

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Este artículo fue curado por pulzo   Ago 22, 2026 - 7:00 pm
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Escoger entre garbanzos secos y garbanzos enlatados puede parecer una decisión simple, pero implica considerar varios factores que van más allá del costo. De acuerdo con información del Real Jardín Botánico de Kew, los garbanzos, conocidos por ser la segunda legumbre más cultivada en el planeta después de la soya, tienen un papel fundamental en numerosas cocinas a lo largo de la historia, con registros de uso que datan de hace más de 7.000 años antes de Cristo. La forma en que se adquieren y procesan influye no solo en el sabor y la textura de los platos, sino también en la conveniencia y control que usted tiene sobre el producto final.

Los garbanzos secos representan la versión más básica y natural, obteniéndose tras cosechar y limpiar la semilla madura. Gracias a su bajo contenido de humedad, pueden almacenarse por largos periodos siempre que se guarden en sitios frescos y alejados de la luz directa. Elegir garbanzos secos resulta atractivo para quienes buscan opciones menos procesadas o incluso alternativas orgánicas. Sin embargo, requieren planificación previa, ya que es necesario remojarlos y cocinarlos durante varias horas antes de agregarlos a cualquier receta. Este proceso, aunque demanda más tiempo, le permite controlar la cantidad de sal y los ingredientes que desea incorporar durante la cocción.

Por su parte, los garbanzos enlatados ofrecen la practicidad de un producto listo para utilizar. El procedimiento industrial implica remojo y cocción previos antes de ser empacados en agua y, por lo común, con sal y aditivos conservantes. Esta alternativa resulta conveniente para quienes buscan una solución rápida, aunque generalmente implica un precio mayor y una menor capacidad de modificar el sabor base del producto.

En cuanto a su valor nutricional, The Nutrition Source, portal del Departamento de Nutrición de la Harvard T.H. Chan School of Public Health, indica que tanto los garbanzos secos como los enlatados aportan proteínas, fibra, vitaminas y minerales. Las diferencias no radican en los nutrientes principales, sino en el contenido de sodio: los enlatados tienen más sal añadida, aunque esto puede reducirse enjuagando el producto antes de consumirlo. Ambos tipos de garbanzo favorecen el control de la glucosa, la salud intestinal y cardiovascular, y la sensación de saciedad.

Por lo tanto, su elección dependerá principalmente del tiempo que disponga, su presupuesto y las necesidades de preparación culinaria. Los garbanzos secos ofrecen personalización y economía; los enlatados, facilidad y rapidez, con pequeñas diferencias en sabor y textura.

¿Cuáles son los beneficios de los garbanzos secos frente a los garbanzos enlatados?

Los garbanzos secos permiten controlar los ingredientes al momento de la cocción, como la cantidad de sal y especias, y suelen ser más económicos. Además, mantienen una textura firme y cremosa dependiendo de su preparación, mientras que los enlatados ofrecen comodidad inmediata pero suelen contener más sodio y una textura más blanda.

¿Cómo reducir el contenido de sodio en los garbanzos enlatados?

Para disminuir el contenido de sodio presente en los garbanzos enlatados, En The Nutrition Source se recomienda escurrir y enjuagar varias veces el producto con agua antes de usarlo. De igual manera, buscar presentaciones etiquetadas como 'bajos en sodio' o 'sin sal añadida' puede ser una opción favorable.

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