Esto, según escribió en su habitual columna, para poder sacar a Bogotá adelante y desprenderla de la confrontación; hazaña que incluso podría dejarle el camino despejado a la Presidencia de la República y consolidar el éxito de la nueva forma de hacer política en Colombia.

Y es que para nadie es un secreto que la recién posesionada alcaldesa de la capital del país recibirá ataques desde varios sectores a lo largo de su mandato, y en ella está hacer alianzas estratégicas que le permitan llevar a cabo proyectos importantes, como la construcción del metro; por lo que Dávila se preguntó:

“¿Cuál será la relación de la nueva alcaldesa con el Gobierno Nacional? La alcaldesa podría dejarse tentar y tomar el camino de la oposición para cabalgar sobre la impopularidad del actual Gobierno en busca de réditos políticos. O quizás decida tender puentes con Duque, en la diferencia, por el bien de los capitalinos”.

Ante esto recordó que gran parte de los recursos que necesita la ciudad para que se ejecuten las obras que están pendientes dependen del Estado, encabezado por el presidente Iván Duque.

López tiene en sus manos el segundo cargo más importante del país y dependerá de ella mejorar los lastres que tiene la capital en materia de seguridad, empleo, educación y salud, destacó la columnista.