En una “autoentrevista” como la del expresidente Iván Duque, imitada también por Gustavo Petro en las que prefiere llamar “alocuciones”, el excandidato presidencial Sergio Fajardo contó que el día de la primera vuelta alcanzó a ilusionarse mientras se daban los primeros resultados.

“Pero después van llegando otros resultados de otras partes y poco a poco se va sintiendo ‘hum, no vamos a ganar’, pero había que esperar. (…) Todo ese esfuerzo y no fue suficiente. No ganamos”, recuerda.

Luego contó cómo vivió las primeras horas desde que supo que no pasaría a segunda vuelta. El hoy precandidato para las elecciones del 2022 dice que tenía claro que apoyaría el voto en blanco y en función de eso escribió una carta dejándolo claro.

Hay gente que me critica que eso no es tomar posición. Eso es tomar una posición, votar en blanco y explicarla. Lo hice plenamente consciente”, señaló, sosteniendo que fue lo más consecuente con su campaña, en la que siempre se mostró como la alternativa a dos extremos.

Fajardo cuenta cómo decidió ir a ver ballenas tras la primera vuelta presidencial del 2018

Ya terminó mi papel acá“, pensó Fajardo en las primeras horas después de la derrota. “Uno queda muy agotado. Nunca he tenido esa sensación tan tremenda; es como si le sacaran a uno toda la energía. Todo le duele“, sintió.

Entonces le hicieron una propuesta:

“Ahora son dos personas los protagonistas, ya presenté mi posición y un amigo me dice ‘por qué no se van para Nuquí a descansar 3 días’. Me pareció buena idea. Yo toda la vida había querido ir a Nuquí a ver ballenas”, reconoce.

“A las 6:39 de la mañana escribí el famoso trino”, dice, recordando que contó en Twitter lo que iba a hacer, sin pensar que le caerían con todo por eso: “Insultos, madrazos y cuanta cosa me han dicho por el famoso trino”.

“Pensé que era la reacción de personas que no me querían, que estaban en contra mía y que manifestaban su malestar atacándome, pero después entendí que muchas personas que habían votado por mí se sintieron ofendidas por lo que yo dije ahí“, comenta el también exgobernador de Antioquia y exalcalde de Medellín.

“Me tomó un tiempo para entenderlo, pero reconozco que fue un error. Realmente fue un error. Esas personas que votaron por mí estaban esperando mi voz y ese trino era como un silencio, como darles la espalda.

No tendría que haberlo escrito. Sigo con las mismas convicciones del voto en blanco que expliqué, pero debí haber esperado a que pasara la segunda vuelta y ahí tomarme el descanso que quería”, lamenta.

Ahora, 3 años después, reconoce el error, pero no deja de valorar lo que vivió: “Más allá de mi error, les quiero sugerir una cosa: si pueden, vayan a ver ballenas. Si algo dimensiona lo que somos y lo que podemos hacer es un viaje a Nuquí”.

“Las ballenas no tienen la culpa”, concluye.

Esta es la “autoentrevista” de Fajardo: