No obstante, a los médicos y enfermeras, en su mayoría, no los han dotado de este tipo de protección, y fue por eso que hasta los mismos congresistas criticaron que el Senado quiera usar dinero para adquirir 10.000 tapabocas N95.

Luego de estos cuestionamientos, desde la dirección Administrativa del Senado se confirmó, por medio de un comunicado, que “el proceso de orden de compra fue cancelado y se ampliarán las consultas (Instituto Nacional de Salud) en pos de salvaguardar la integridad del talento humano de la entidad y las condiciones de compra de estos insumos a mediano plazo”.

Y es que Noticias Caracol dio a conocer que la compra de esos elementos era de 180 millones de pesos, y que desde la entidad se argumentó que el objetivo era “dar cumplimiento” a las normas de salud, y que se hizo “pensando en el costo beneficio” de lo que duraría uno convencional.

“Requiere adquirir los elementos de protección personal tendientes a prevenir y mitigar el riesgo de contagio del coronavirus de los honorables senadores, funcionarios y contratistas”, explicó el noticiero.

Fue por eso que el coordinador para COVID-19 del Hospital de Leticia, Roberto Sandoval, dijo en el noticiero que le parece “una falta de respeto” con el personal de la salud, que en muchas ocasiones ha tenido que adquirir estos tapabocas con dinero de sus salarios.

“Son unos ignorantes. Nosotros necesitamos medidas de protección específica y ellos -que están en la parte administrativa- contando con las medidas de protección específicas”, agregó el médico.

Senadores como Angélica Lozano, del Partido Verde, y Carlos Fernando Motoa, de Cambio Radical, aseguraron que los congresistas y contratistas pueden protegerse con un tapabocas quirúrgico o “uno de tela reutilizable”, y por eso pidieron desistir de esa compra.