Después de revelarse que los detenidos por parapolítica, ‘el cartel de la Toga’ y otros escándalos recientes como el de Odebrecht tenían condiciones privilegiadas de reclusión, el Grupo de Reacción Inmediata del Inpec (GRI) hizo un operativo en el que encontró varias irregularidades, informó El Tiempo.

Los 6 lujos que se acabarán para los ‘residentes’ del llamado ‘Congresito’, con los que podían darse una vida de ricos en La Picota, los había señalado el mismo periódico y se pueden sintetizar así:

  1. Dispositivos electrónicos de alta gama, como celulares y tabletas, por cuyo ingreso pagaban hasta 5 millones de pesos.
  2. Comida especial, preparada exclusivamente para ellos, que era el resultado de pagarle un sueldo con prestaciones a las cocineras del centro carcelario. También podían satisfacer antojos por los que cancelaban entre 40.000 a 200.000 pesos.
  3. Servicio de internet ilimitado, aunque en el patio la señal normalmente es interrumpida a las 9 de la noche.
  4.  Visitas conyugales semanales, mientras los otros reclusos las tienen mensualmente.
  5. Todo tipo de licores a gusto del solicitante; de hecho, pagaban hasta 800.000 pesos por una botella de whisky.
  6. Celdas sin barrotes, que tienen ventanas con vidrios y cortinas. Además la posibilidad de disfrutar de mucho más espacio en el patio, si se tiene en cuenta que de las 56 celdas solo 36 están ocupadas.