Hasta ahora, escribe Gómez en su columna del diario capitalino, los colombianos se han vuelto expertos en el coronavirus, que se originó en la ciudad china de Wuhan y que hasta este lunes dejaba en ese país 80 muertos y 2.744 infectados, y casos reportados en otros 13 países.

“Hoy hemos logrado lo que no ha podido China: dominar el virus (a punta de lengua, eso sí)”, se burla Gómez, y plantea, esta vez en serio, una realidad que Colombia debería tener muy en cuenta, porque, advierte el columnista, “inquieta el parte de tranquilidad de las autoridades”.

Esa realidad relaciona lo político y lo económico con la salud. “Venezuela está hipotecada a China”, dice Gómez, y a partir de ese hecho elabora su proyección. La subordinación venezolana implica la “llegada diaria de personas y elementos desde ese país [China]”.

La siguiente premisa que plantea conduce a la preocupante conclusión. “Compartimos 2.219 kilómetros de una frontera repleta de trochas y de migrantes en contacto con los chinos, gracias a la quiebra y posterior arrodillada de Maduro. ¿Todos tan tranquilos?”, se pregunta.

Este alarmante riesgo se suma a otros que ya se han indicado, y que Luis Carlos Vélez recuerda en El Espectador al hacer una agregación de medios, pero primero, critica la actitud de los colombianos, a la cual llama “ombliguismo”: “Acostumbramos a mirarnos tanto en el espejo que pensamos que somos el centro del mundo, perdiendo de vista el panorama realmente importante y la proporción de las cosas”, dice.

Su primer ejemplo es el artículo que escribió Néstor Humberto Martínez en El Tiempo, según el cual el terrorista del Eln que conducía el carro que explotó en la Escuela de Cadetes de la Policía, y que mató a 22 jóvenes, fue entrenado en Venezuela antes.

El segundo medio que agrega Vélez es Noticias RCN, una de cuyas periodistas, Maritza Aristizábal, le siguió la pista a la captura de tres terroristas sirios de Al Qaeda que entraron a Estados Unidos desde Colombia, a donde ingresaron provenientes de Venezuela.

Y el tercero es The New York Times, que difundió un informe del Departamento de Estado de Estados Unidos según el cual Colombia habría sido blanco de una actividad inusual en redes sociales desde Rusia, durante el paro del año pasado, por su postura crítica contra el régimen de Nicolás Maduro.

“Se trata de tres eventos que tiene como protagonista común a Venezuela en un escenario que pone a Colombia frente a tres enemigos que también tiene EE.UU.”, dice Vélez, y se pregunta: “¿Mera coincidencia?”.