De acuerdo con Córdoba, ese hecho la afectó emocionalmente debido a que le sorprendió que muchos de los sectores alternativos, con los que trabajó de manera conjunta por varios años, le dieran la espalda durante su campaña presidencial, indicó La FM.

“Para mí fue muy duro que no me dieran su apoyo. Alguna de la gente que me está asesorando se trasladó, sin yo darme cuenta, a la campaña de Gustavo Petro, o sea que estaban en la mía y estaban en la de él”, manifestó la excongresista en declaraciones recogidas por este mismo medio.

A pesar de que nunca pidió su respaldo, Córdoba afirmó que en aquel momento le extrañó que las directivas del partido Farc les prohibieran a varios de sus miembros ayudarla a conseguir firmas para su campaña, señaló la emisora.

El espacio radial, igualmente, informó que la exsenadora de la República estuvo a finales del año pasado internada en un centro médico de La Habana, Cuba, debido a que sufrió una fuerte depresión.

“Yo me quemé mucho políticamente para que se acabara la guerra. Yo me dediqué a trabajar con los sectores alternativos. Por eso, me dio muy duro y entré en depresión. Sentí como si hubiera perdido todo el tiempo que había hecho en política, como si hubiera echado por una cañería un prestigio”, agregó.

Piedad Córdoba, por último, aseguró que la han llamado de varias partes para que “participe” nuevamente en algunos debates, pero puntualizó que ella no “vuelve”, ya que “aquí [en Colombia] la política es muy rastrera”, concluyó La FM.