Por eso sorprende que ni los organismos de control ni la mayoría de medios de comunicación lo advirtieran en su momento, sobre todo teniendo en cuenta que, de permanecer después de un mes en cuidados intensivos, como asegura ese noticiero, es porque la vida de los niños y niñas estuvo y probablemente aún puede estar en riesgo.

En medios de comunicación los reportes de heridos por pólvora en julio fueron solo dos, ambos similares y dentro de la celebración religiosa. El 17 de julio, El Tiempo habló de un niño de 10 años quemado en el municipio de Riofrío, mientras que la otra noticia tuvo más resonancia por haber tenido lugar en Bogotá el 29 del mismo mes, dejando a otro menor herido, según reportó RCN Radio.

Sin embargo, los hechos se dieron en circunstancias que resulta discutible calificar como manipulación indebida de pólvora; sucedieron después de que un vehículo cargado de pólvora explotara.

Es por esto que llama la atención que la cifra surja solo hasta este jueves, cuando la Defensoría del Pueblo lanzó su campaña #YoSíJuegoPeroNoConFuego, para combatir ese flagelo. En la presentación no trascendió la cifra que divulgó el noticiero, pero sí se habló de 1.786 niños y niñas quemados en el país en los últimos 5 años.

La Defensoría lanzó su programa junto con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y el Instituto Nacional de Salud, que tampoco hablaron de la cifra en la presentación de su plan.

Lo que mostró CM& fue que el defensor del Pueblo, Carlos Alfonso Negret, solo detalló que los departamentos que presentaron los incrementos más dramáticos en casos de niños quemados fueron Valle del Cauca, Cauca, Nariño y Atlántico.