Ese fue el reporte que entregó Noticias Caracol este miércoles en la noche, que dijo que hay unas 5.000 personas en la zona que aseguran que están “aguantando física hambre” debido a que quedaron atrapadas en medio de los enfrentamientos entre miembros del ‘Clan del Golfo’ y guerrilleros del Eln, que se disputan el control territorial para el tráfico de drogas.

“Hasta el momento, no hemos recibido nada de alimentación ni medicina”, denunció en el noticiero el líder indígena del Alto Guayabal Argemiro Bailarín.

Esta escasez de alimentos y medicinas ha llevado a que los niños mueran por enfermedades asociadas a “la desnutrición y a la malaria”, pues según el noticiero sus padres no han podido movilizarse hacia las poblaciones aledañas porque grupos armados sembraron minas, y porque restringieron el transporte.

“Hay una situación muy grave de instalación de trampas explosivas en territorios étnicos de comunidades indígenas y afros”, confirmó en ese medio el defensor del pueblo en Choco, Luis Murillo Robledo.

En medio de la difícil situación de orden público y del evidente abandono del Estado, Noticias RCN conoció que hay unas 24 toneladas de alimentos y una misión médica a la espera de garantías de seguridad para ingresar a la zona.

Mientras esto pasa, cada día hay más personas afectadas y menos atención oportuna. Por eso, Murillo sentenció: “Nos parece que estaríamos retrocediendo” de nuevo a épocas de violencia y desplazamiento, en donde las más afectadas son las comunidades campesinas.