El joven, identificado con el alias de Johan, ni siquiera habría sido presentado en audiencia por falta de pruebas, pese a que se le acusa de haber efectuado los disparos que terminaron con la vida de la niña de 3 años y herido en la cabeza a su hermana de 5, de acuerdo con Vanguardia.

El no haber sido encontrado en flagrancia habría sido la causa de su liberación, así como la de dos hombres que lo acompañaban, aunque la abuela de las menores dijo al diario santandereano que el comandante de la Policía de Bucaramanga, Manuel Vásquez, “se comprometió a capturarlo nuevamente por orden judicial“.

Vásquez había relatado a El Espectador que el adolescente, “llegó a la residencia de su tía para agredirla por un problema familiar y con arma de fuego hace que esos disparos afecten la integridad de las dos niñas que en ese momento transitaban por ese mismo lugar”.

Según este medio, Johan tendría 17 años, mientras que la mujer fue identificada como Jenny Magali Cabeza Pabón, quien recibió disparos en una pierna, un brazo y un hombro, pero sobrevivió.

Ambos medios coinciden en que la salud de la hermana mayor ha evolucionado satisfactoriamente después de la extracción del proyectil en el Hospital Universitario de Santander.