Escrito por:  Redacción Medellín
Ago 26, 2026 - 8:41 am

Correr una carrera de larga distancia no es simplemente ponerse unos tenis y recorrer varios kilómetros. Detrás de los 10, 21 o 42 kilómetros hay una exigencia física considerable que obliga a preparar el cuerpo durante semanas o meses y, especialmente, a reconocer cuándo es necesario bajar el ritmo.

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La preocupación por la salud no es menor. En diferentes competencias atléticas se han registrado casos de corredores que han sufrido complicaciones durante o después de las pruebas. En Medellín, por ejemplo, la edición de 2022 de la Maratón tuvo el caso de un hombre de 35 años que colapsó durante el recorrido. Dos años antes, la competencia también había enfrentado las restricciones derivadas de la pandemia.

Con ese antecedente y ante una competencia que este año espera reunir a 30.000 corredores, la organización de la Maratón de Medellín anunció una particular estrategia para reforzar el acompañamiento médico: 15 profesionales de la salud correrán junto a los participantes para estar atentos a posibles emergencias.

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La iniciativa, denominada ‘Médicos en Ruta’, estará disponible en las distancias de 10K, 21K y 42K. Los médicos estarán identificados con una camiseta y un globo visible para que puedan ser ubicados con facilidad entre la multitud.

La idea no es que estos profesionales sustituyan a las ambulancias o al personal especializado que estará distribuido en el recorrido. Su función será actuar como primeros respondientes: acompañar a los corredores, identificar situaciones que puedan requerir atención y brindar una primera respuesta mientras se activa el resto del dispositivo médico.

La medida cobra especial relevancia porque una carrera de estas características puede llevar al organismo a niveles importantes de esfuerzo. La preparación previa, el ritmo y la capacidad de reconocer las señales del cuerpo son factores determinantes para afrontar una prueba de larga distancia.

De hecho, la propia organización recomienda que los participantes no lleguen a la competencia a improvisar con la alimentación, la hidratación o el ritmo. Para quienes afrontarán los 42 kilómetros, la recomendación es tener previamente entrenada una estrategia para administrar el esfuerzo y evitar cambios de última hora.

Maratón de Medellín / Cortesía
Maratón de Medellín / Cortesía

Cómo será la atención médica en la carrera

Aunque la presencia de los profesionales corriendo junto a los atletas es quizá el elemento más llamativo, la atención en salud no dependerá únicamente de ellos.

El operativo contempla 11 ambulancias, siete TAB y cuatro TAM, 10 motos de atención prehospitalaria con desfibriladores externos automáticos, 10 equipos de avanzada y seis puntos de atención ubicados estratégicamente en el recorrido.

La organización también hace un llamado a los participantes para que estén pendientes de síntomas como mareos, debilidad inusual, confusión o una sensación de que el cuerpo no está respondiendo normalmente. Ante estas señales, la recomendación es disminuir el esfuerzo y solicitar asistencia.

En Medellín, la apuesta será entonces acercar parte del equipo médico a los corredores, literalmente, durante los kilómetros de la competencia.

Cómo será la Maratón de Medellín

La estrategia se implementará en una edición que tendrá una de las mayores convocatorias de la historia de la competencia. Serán 30.000 participantes provenientes de 51 países y 364 municipios colombianos, según la organización, incluidos más de 3.000 atletas internacionales.

Las pruebas se realizarán el 5 y 6 de septiembre. El 5K será el sábado 5 de septiembre, mientras que el domingo 6 se disputarán las distancias de 10K, 21K y 42K.

El tamaño de la competencia también supone un reto logístico para la atención de los participantes. Por eso, además del dispositivo médico, habrá cambios en la operación del evento: el Metro de Medellín comenzará a prestar servicio desde las 4:00 de la mañana del domingo para facilitar el desplazamiento de los corredores hacia las zonas de salida.

Así, la curiosa imagen de médicos corriendo una maratón mientras vigilan a otros corredores responde a una necesidad mucho más seria: intentar detectar a tiempo las situaciones que puedan poner en riesgo la salud de quienes llevarán sus cuerpos al límite durante una jornada de atletismo.

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La premisa, en últimas, es sencilla: llegar a la meta es importante, pero hacerlo en buenas condiciones lo es todavía más.

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