Un informe del diario El Tiempo dejó en evidencia que los recluidos en el pabellón Ere Sur de la cárcel La Picota (Bogotá) e involucrados en casos como el de Odebrecht, el cartel de la toga,  parapolítica y demás, gozan de celulares, internet, televisores de alta gama, habitaciones cómodas, gimnasio y dos visitas semanales.

“Ingresan desde una lata de atún por 40.000 pesos hasta una botella de whisky, por 800.000… Hay señal de cable, computador con conexión a internet y dos visitas semanales: mientras los demás reclusos solo tienen una visita conyugal al mes”, detalló el informe.

Celulares que ingresan ilegalmente por valores que, según la marca, alcanzan los 5 millones de pesos”, añadió el diario.

Otro ejemplo de las comodidades que tienen los exsenadores Bernardo ‘Ñoño’ Elías y Otto Bula (Odebrecht); los excongresistas David Char y Álvaro Ashton junto al expresidente de la Corte Suprema Francisco Ricaurte (cartel de la toga); Héctor Julio Alfonso, hijo de ‘la Gata’ (parapolítica); el expresidente de Saludcoop Carlos Palacino (corrupción en salud); Jorge Noguera (chuzadas del DAS) y el exgobernador de La Guajira Francisco ‘Kiko’ Gómez (asesinato), entre otros, es el siguiente:

Es el único patio del país donde no hay hacinamiento: solo están ocupadas 34 de las 56 celdas sin barrotes: las ventanas tienen vidrios y cortinas”, detalló el medio.

Incluso, en este pabellón hay una cocina privada para que dos mujeres les cocinen a los internos lo que deseen y el sueldo de las trabajadoras es pagado por sus clientes.

“Cuando hay algún alimento que no está en los listados que el Inpec tiene autorizados, se paga una especie de peaje que oscila entre 40.000 y 200.000 pesos. Este valor sube más cuando se trata de licor importado”, informó El Tiempo.