Duque manifestó el viernes pasado en Miami que si el Gobierno de Cuba “valora la relación con Colombia, procederá a la extradición” de los cabecillas que permanecen en la isla desde mayo de 2018.

Ante esa petición, la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común recordó que la delegación del Eln “se desplazó a Cuba bajo la autorización del Estado colombiano y bajo el amparo de los países garantes y acompañantes, tal como lo hizo la delegación de las antiguas Farc en su momento”.

“Por lo tanto, los negociadores deben ser retornados al país bajo las condiciones de los protocolos firmados por las partes”, recalcó el partido, y tachó de “temerarias y amenazantes” las declaraciones del mandatario.

Además, le pidió a Duque reanudar las negociaciones con el Eln y “y propiciar el sometimiento a la justicia de las estructuras armadas existentes que lo deseen hacer, con el fin de avanzar hacia una paz completa”.

Finalmente, la FARC expresó su “solidaridad con el Gobierno cubano” e hizo un llamado al diálogo a ambos países “para llegar a un consenso que no afecte la relación de hermandad entre los dos pueblos”, pues consideran que Cuba “ha sido fundamental para la construcción de la paz de Colombia y del mundo” gracias a su cooperación durante el proceso en La Habana.

Sin embargo, en su declaración Duque señaló que el El no tiene “voluntad de paz” porque cometió más de 400 atentados, 100 asesinatos y 10 secuestros durante los 17 meses de conversaciones con el Gobierno de Juan Manuel Santos.

Por eso, Duque condicionó la continuidad de los diálogos de paz a que ese grupo deje de secuestrar y libere a las personas que tiene secuestradas y suspendió las conversaciones por el atentado contra la Policía en el que fueron asesinados 22 cadetes.