Entre las enfermedades que identificó la Secretaría de Salud están la histoplasmosis, la salmonelosis, la psitacosis, la criptococosis y la dermatitis. 

Los síntomas son fiebre, escalofríos y sudoración, además de vómitos, dolor de cabeza  y debilidad en el cuerpo. 

También el contacto con las palomas puede causar infecciones acompañadas por deshidratación.

Las personas con VIH, enfermos de cáncer y diabetes son las más vulnerables a estas infecciones porque sus defensas son bajas, agregó la entidad.

Ante esta situación, el Distrito tomó la decisión de multar a las personas que vendan o alimenten a estos animales en este sitio de la ciudad. 

Referente a los vendedores ambulantes, el Instituto para la Economía Social (Ipes) indicó que 13 de los 14 vendedores de maíz que trabajan en la plaza aceptaron las ofertas del Distrito para mejorar su calidad de vida, como puntos comerciales estratégicos y empleabilidad. 

Por otro lado, los médicos veterinarios encontraron que la mayoría de las palomas que habitan la plaza tienen baja condición corporal y plumaje desgastado, además de patas amputadas, plumaje infestado de piojos y pulgas, lesiones de piel o alas rotas.

Según cifras del Distrito, La Candelaria, Chapinero, Mártires y Engativá son las localidades que tienen más concentración de estos animales. En la capital existen alrededor de 500.000 aves.