En agosto del año pasado, la Corte Constitucional hizo público un fallo de tutela cuya aclaración previa señala que la entidad prescindirá del lenguaje inclusivo pues, por cuestiones gramaticales, el uso del masculino genérico incluye también a las mujeres y no supone una voz discriminatoria.

“En la presente providencia el uso de los sustantivos masculinos genéricos se entiende que incluye en su referencia, en condiciones de plena igualdad y equidad, a hombres y mujeres sin distinción de sexo. Por esta razón, siguiendo las recomendaciones de la Real Academia Española (RAE) en materia de uso del lenguaje inclusivo, en el texto de esta sentencia se prescindirá de la doble mención del género por considerarse innecesaria”, apunta.

Tal apuntación se dio al interior del fallo T-344-2020, atendiendo las denuncias de dos mujeres víctimas de violencia por parte de hombres.

Pese a que la mencionada consideración se dispuso únicamente para el fallo en cuestión, hay quienes ven un precedente importante en la aclaración del alto tribunal.

Sin embargo, colectivos feministas argumentan que, más allá de las bases gramaticales del español, es necesario nombrar a las mujeres por medio de la mención de los sexos masculino y femenino.

“En muchos contextos, usar el masculino nos deja por fuera. Entonces en el mundo de las estadísticas, hay unos manuales que recomiendan que en vez de preguntar quién es el jefe del hogar se puede preguntar quién es la persona jefe del hogar (sic). Ahí persona es neutro e incluye a hombre y mujer. Es importante nombrar, es importante que a las mujeres nos nombren”, le dijo a Noticias Caracol Lina Céspedes, profesora en género de la Universidad del Rosario.

En redes sociales hubo quienes cuestionaron lo expresado por la Corte en el fallo.

Por otra parte, estudiosos del lenguaje se refirieron al caso desde una concepción lingüística.

“En la medida que un sustantivo se ocupe de sujetos animados, tiene en sí la posibilidad de usar el plural masculino para designar a la especie o al género en su totalidad. Un ejemplo es ‘los humanos’; no decimos decimos ‘los humanos y las humanas’. Es un asunto netamente lingüístico, no ideológico. Desde el punto de vista gramatical, es más práctico”, le dijo a Pulzo David Baldión, docente de comunicación y periodismo de Uninpahu.