El organismo de control explicó, por medio de un comunicado, que el análisis de estos contratos se adelantó en colegios de La Guajira, Magdalena, Meta, Nariño, Norte de Santander y Santander, así como a instituciones del municipio de Acacías (Meta) y la Empresa de Telecomunicaciones de Popayán (Emtel).

La Contraloría explica que el objetivo de esta indagación era “mirar cómo se había contratado el servicio de conectividad” para estos planteles, y que por eso se tomó una muestra de 157.745 millones de pesos, representados en 12 proyectos y 25 contratos.

Eso sí, el organismo resaltó que un 80 por ciento de estos contratos “corresponde a una sola empresa: Funtics”, y que esa firma tiene presencia en 16 departamentos del país.

Entre los hallazgos que reveló la Contraloría hay “siete modelos” en donde se evidencia una ‘megatumbada’ con estos recursos.

Uno de ellos es que “las gobernaciones pagaron por servicios de internet en períodos donde los estudiantes estaban en vacaciones”, lo cual representó un hallazgo fiscal por 9.405 millones de pesos, y el organismo pone como ejemplo a Norte de Santander, en donde hubo un contrato con serias irregularidades.

La Contraloría menciona la doble conectividad, “es decir, que las instituciones educativas contaban con un servicio de internet […] gratuito y de buena calidad y, sin embargo, las gobernaciones contrataron una nueva instalación”.

Allí también se habla del pago por servicios no prestados, y se encontró que “se dejaron de entregar 50.223 megas en 3 departamentos, cantidad con la que se hubiera podido atender el servicio de conectividad de 5 mil escuelas”.

La Contraloría, además, advirtió de sobrecostos por parte de Funtics, y dijo que mientras los operadores le vendieron el mega a 113.700 pesos, la firma “lo vendió a la Gobernación de la Guajira a 321.685 pesos”.

Otros de los hallazgos tienen que ver con la “intermediación innecesaria”, y es que las gobernaciones adquirieron el servicio por medio de un contratista, que a su vez “lo subcontrató” con la empresa encargada.

Finalmente, la Contraloría denunció lo que llama ‘elefantes blancos virtuales’, y es que “se pagó por un software que nunca se utilizó”.

“Esto se determinó en 2 proyectos, uno en Nariño y uno en Santander, donde hay clara evidencia de ‘elefantes blancos virtuales’ por 15.315 millones de pesos”, dijo, y anunció que se vienen más hallazgos en este tema.

“Nos preocupa lo que podamos llegar a encontrar en el resto de departamentos, si en una muestra tan pequeña detectamos situaciones tan delicadas”, aseguró uno de los investigadores, citado por el organismo.