La falla en que incurrió Francesco Manetto al escribir la nota titulada ‘El jefe del Ejército de Colombia dirigió una brigada acusada de matar civiles’ —y que provocó una dura ola de opinión en contra del oficial, pocos días después de que The New York Times también publicara un artículo según el cual en el Ejército se estaría fortaleciendo una política que favorecería los ‘falsos positivos’— está en el mismo titular del artículo de El País, señala Martínez.

Martínez le aclara al diario español que ese título es “impreciso” por cuanto afirma que dirigió la unidad militar que menciona Manetto, “pero contradictoriamente en unas líneas siguientes cita ‘(…) cuando el general era segundo comandante y jefe del estado mayor de la brigada (…)’.

Por eso, para Martínez, el artículo “presenta afirmaciones y contiene una redacción acusativa y confusa” que llevó a los lectores de España y de Colombia “a sacar conclusiones equívocas y por demás alejadas de la verdad”, por lo que rechaza que su nombre sea vinculado con “presuntos casos de violaciones a los derechos humanos, afirmación que no guarda relación alguna con la realidad”.

“La presentación de una noticia en un diario tan prestigioso como este, en la que desde el titular se distorsiona la realidad y no refleja su propio contenido, induce al lector y particularmente a aquellos que no conocen el funcionamiento de nuestra Institución Militar a conclusiones erradas”, remarca Martínez, e insiste en atinarle a la deficiencia que efectivamente presenta el artículo: “Reitero, como lo he hecho en múltiples oportunidades, que nunca fui comandante o dirigí dicha unidad militar”.

“En diferentes oportunidades de manera abierta, clara y transparente he comunicado que mi cargo en la unidad mencionada tenía funciones administrativas y no estaba relacionado con el desarrollo de operaciones militares, en el artículo lo menciona, pero insiste en vincularme a ese respecto al hacer referencia a los casos”, recalca el comandante del Ejército en su misiva a El País.

También le reprocha al periodista Manetto que, habiendo tenido acceso a los certificados expedidos por las autoridades judiciales colombianas, “en los que claramente podía constatar” que por temas relacionados con derechos humanos el general Martínez no tiene investigación, sanción ni impedimento alguno por parte Fiscalía, Procuraduría, Justicia Penal Militar, ni Justicia Especial para la Paz, haya dejado en entredicho el nombre del alto oficial.

“No debió ni siquiera mencionarme”, reclama Martínez. “[…] Dichas afirmaciones erradas, alejadas de la realidad han afectado no solo mi reputación y la de mi familia a nivel nacional e internacional, sino también la de una institución bicentenaria con más de 250.000 hombres y mujeres que cumplen todos los días de manera abnegada la misión constitucional, con irrestricto cumplimiento y apego a la ley”.