Por: DIARIO DEL PEREIRA

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Este artículo fue curado por pulzo   Feb 4, 2026 - 2:42 am
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Tras una inversión de 23.000 millones de pesos y una esperada remodelación, el Coliseo Mayor de Pereira sigue sin abrir sus puertas al público y a los deportistas que tanto aguardaban su reapertura. Aunque este escenario llegó a ser sede de algunas competencias en los Juegos Nacionales y Paranacionales del Eje Cafetero 2023, desde diciembre permanece cerrado. El cierre se extiende ya por más de dos años, tiempo durante el cual las diferentes ligas y atletas de la región han visto frustradas sus expectativas de entrenar y competir en mejores condiciones. El retraso ha provocado decepción, especialmente entre los practicantes de disciplinas como baloncesto y fútbol de salón, que no han tenido aún la oportunidad de estrenar el espacio renovado.

Walter David Marín Torres, ingeniero civil especializado de la Secretaría de Infraestructura del Departamento de Risaralda, explicó la situación actual: las obras y los contratos están completamente finalizados y no existen trabajos de construcción pendientes en el coliseo. No obstante, el proceso para la actualización de la licencia de construcción, requisito exigido por la ley 1695 de 2016, mantiene cerrado el recinto. Esta norma establece que edificaciones de esta índole solo pueden recibir certificación de ocupación tras finalizar los trabajos y cumplir con lo estipulado en la licencia correspondiente, trámite que aún está en curso ante la curaduría.

La remodelación del coliseo se realizó en dos fases. En la primera, se reforzó completamente la estructura metálica amarilla, revitalizando las vigas principales. El antiguo parqueadero se transformó en áreas de precompetición, nuevos baños y una piscina de enfriamiento, siguiendo las exigencias del Ministerio del Deporte para escenarios de competición. La segunda fase consistió en el reforzamiento de la estructura metálica de la cubierta, tarea a cargo de Edur, empresa descentralizada de Risaralda, con el objetivo de cumplir la normativa y garantizar la seguridad del recinto.

La Contraloría General de la República ha efectuado visitas periódicas y mantiene un seguimiento constante, participando en mesas mensuales para monitorear tanto el proceso de las obras como el avance documental. Actualmente la administración aguarda la actualización de la licencia, para lo cual depende de la revisión por parte de un tercero, un trámite que esperan concluir en el menor tiempo posible.

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Uno de los principales desafíos ha sido proteger el maderamen, parte fundamental del piso deportivo. Debido a la arquitectura abierta del coliseo y a la presencia de palomas, se ha optado por cubrir permanentemente el maderamen con una lona removible, una medida para preservar la superficie de las heces y daños estructurales. Anteriormente, la obstrucción de las bajantes por restos de palomas causó filtraciones durante lluvias, situación que fue subsanada por el contratista de la obra, quien ejecutó tareas de limpieza y mejoró el sistema de drenaje para evitar futuros inconvenientes similares.

Al cierre del proceso, persiste la incertidumbre sobre la apertura plena del escenario, que fue entregado bajo la administración pasada de la Gobernación de Risaralda, con el respaldo del Ministerio del Deporte. En ese entonces, Baltazar Medina lideraba la cartera ministerial y hubo gran entusiasmo por los avances de infraestructura, aunque ahora los atletas se mantienen en espera de poder disfrutarla plenamente.

¿Qué implica la licencia de construcción y por qué retrasa la apertura de espacios como el Coliseo Mayor de Pereira?

La licencia de construcción es un documento legal exigido para que edificaciones nuevas, remodeladas o ampliadas puedan ser utilizadas legalmente. Tras concluir las obras del Coliseo Mayor, la administración inició el proceso de actualización y certificación requerido por la ley 1695 de 2016. El retraso en este trámite se debe a que la verificación y aprobación corresponden a terceros, normalmente la curaduría urbana, y cualquier demora en la revisión pesa sobre la fecha de apertura.

La importancia de la licencia radica en que asegura que la estructura cumpla todas las normas técnicas y de seguridad, proporcionando así garantías tanto para los deportistas como para el público. Hasta que no se obtenga este aval oficial, espacios como el Coliseo Mayor no pueden abrir, aunque las obras físicas ya hayan concluido. Este requisito busca prevenir riesgos y garantizar escenarios deportivos seguros y aptos para la comunidad.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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