“En pocas palabras, tras dos años y medio de estallar el escándalo de Odebrecht no había nada contra los hombres que manejaron las riendas de la Ruta del Sol 2”, señaló ese medio en una nota de prensa que basó en el documento que contiene las pruebas contra los cerebros de la multinacional en Colombia.

Un poco más de 5 meses bastaron para que Espinosa reuniera los elementos necesarios para imputar los delitos de concierto para delinquir y lavado de activos en contra de Marcio Marangoni, Éder Ferracuti y Amilton Hideaki Sendai, aunque los investigadores identificaron otras irregularidades como cohecho, tráfico de influencias y enriquecimiento ilícito, agregó el periódico.

Las investigaciones de Espinosa dan cuenta de los manejos oscuros, las empresas –una de ellas española–, las cifras, los acuerdos velados, los contratos ficticios y los responsables de que este entuerto se consumiera en favor de la brasilera y de los implicados

E incluye pruebas en contra de 3 personas más (Esteban Moreno, David Portilla y Andrés Sanmiguel) quienes habrían arreglado un contrato ficticio que firmó Consol con la empresa Gistic Logistics en 2014 por 3.894 millones de pesos, que habrían terminado engrosando la campaña presidencial de ese año, puntualizó El Espectador.