El hecho ocurrió en Nevia, en donde fue capturado Javier Ramírez Garzón, quien el pasado 10 de enero le prendió fuego a la vivienda de su excompañera pasional que, por fortuna, no se encontraba en el inmueble al momento de la conflagración, tal como lo confirmó La Nación.

Pero el incendio registrado en la casa de la mujer es apenas una de las tantas agresiones que sufrió la víctima, madre de cuatro menores, por parte de Ramírez.

La Fiscalía le imputó cargos por feminicidio tentado, acceso carnal violento agravado, acto sexual agravado, violencia intrafamiliar agravada, además de fabricación, porte y tráfico de armas de fuego, accesorios, partes o municiones no aceptados.

Según el mencionado medio, el 13 de enero de 2020 Ramírez habría disparado en dos ocasiones contra la mujer, que en ese momento se encontraba departiendo con dos personas en un establecimiento de la capital del Huila. La víctima contó con la suerte de no ser alcanzada por las balas. 

El proceso indica que Ramírez sustuvo por dos años una relación sentimental con la mujer cuya identidad no ha sido revelada por las autoridades.

En ese lapso, habría cometido todo tipo de vejámenes contra su víctima, quien afirma haber sido violada delante de sus hijos por el joven, además de sufrir un ataque con una botella de vidrio en la cabeza. El victimario le aplicó pegante instantáneo en la herida para evitar ser descubierto.