Era un marroquí con pasaporte holandés, tenía 48 años y era duramente perseguido por la justicia de los Países Bajos por integrar una poderosa banda criminal en Europa. Se escondía en un apartamento de Sabaneta, Antioquia, desde hace 4 años.

“Estaba especializado en la conformación de grupos criminales que operaban en el tráfico internacional de clorhidrato de cocaína en los Países Bajos. Según información preliminar,  orquestó varios asesinatos”, informó en rueda de prensa el general Jorge Ramírez, director de la Policía Antinarcóticos.

El oficial detalló que recurrieron a las “técnicas del Bloque de Búsqueda para la ubicación de Pablo Escobar”, porque Razzouki “aplicaba mecanismos para esconderse y evadir los controles de las autoridades”, y añadió:

“No utilizaba medios de comunicación, tecnología o redes, llegó al punto de perder contacto con su familia desde hace más de ocho años. Es así que los investigadores comenzaron a investigar sus rastros con aviones de inteligencia que sobrevolaban la ciudad tratando de ubicarlo debido a su aversión a la tecnología”.

Algunos de esos métodos, agregó Noticias Caracol, incluían no utilizar Internet y solo salía de su apartamento por algunas horas y los viernes a una mezquita.

Además, “había cambiado su aspecto físico tratando de aparentar que tenía 20 años más de edad de los que tenía, algo no convencional para este tipo de criminales”, añadió el general, al tiempo que confirmó que tenía nexos con el ‘clan del Golfo’.

El arresto del criminal más buscado por Holanda se produjo el viernes en un edificio de apartamentos, aunque el detenido trató de huir y resultó levemente herido por un disparo policial en la operación conjunta que las autoridades colombianas llevaron a cabo con unidades antidroga de la DEA y el FBI de Estados Unidos.

Según el general Ramírez, Razzouki “es solicitado por los delitos de tráfico, fabricación y porte de estupefacientes, homicidio y terrorismo”.

Este fue el video de la captura:

Razzouki era la mano derecha de otro presunto narcotraficante y líder de la mafia holandesa, Ridouan Taghi, extraditado a los Países Bajos el pasado diciembre después de haber sido detenido en Dubái, donde había estado escondido en una zona de chalets pagando en efectivo el alquiler y sin salir de la casa para pasar desapercibido.

Ambos, que habían estado en listas de búsqueda y captura internacionales, están acusados de ordenar varios asesinatos durante los últimos años y, según la Justicia, Razzouki es el principal sospechoso en el conocido como juicio de Marengo, que comenzará el próximo marzo y que le procesará por gestionar cinco asesinatos y varios intentos de homicidio.

En este proceso judicial, está formalmente acusado de liderar una organización criminal que tiene el objetivo de llevar a cabo asesinatos en el inframundo, como la de un conocido reportero especializado en temas del crimen organizado, Martin Kok, en 2016, a quien se intentó matar antes con una bomba colocada debajo de su coche, cerca de Ámsterdam.

Según la Policía colombiana, Razzouki pertenece a la organización criminal “macromafia de Europa” y enviaba cocaína desde Colombia hacia puertos de España y Portugal, países desde los cuales la droga era distribuida al resto del continente.