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El Complejo Acuático de Bogotá, uno de los principales escenarios deportivos de la ciudad, volvió a abrir sus puertas tras una profunda renovación que no se realizaba desde su inauguración en agosto de 2005. Este espacio, gestionado por el Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD), fue intervenido gracias a una inversión de 5.092 millones de pesos colombianos, destinados a la actualización tanto de las piscinas como de otras áreas clave.
La modernización abarcó los cuatro espacios fundamentales del complejo: la piscina olímpica, semiolímpica, el foso de clavados y la piscina infantil, además de la cubierta, el gimnasio y las zonas de servicios. De la inversión total, 4.955 millones de pesos se orientaron a la infraestructura acuática. Según explicó el director del IDRD, Daniel García Cañón, los trabajos incluyeron el reemplazo del sistema de impermeabilización, el cambio de enchapes y la nivelación de playas y escaleras, tareas esenciales para garantizar la seguridad y el funcionamiento óptimo del recinto.
Durante la inspección y el vaciado de las piscinas, los encargados de la obra detectaron fisuras en el foso de clavados —que tiene una profundidad de cinco metros— y daños estructurales tanto en las bases como en los muros de las demás piscinas. Esta situación llevó al Distrito a modificar el contrato inicial, ampliando su alcance y retrasando la fecha de entrega para asegurar la calidad de la reparación.
La intervención también comprendió una inversión de 92,8 millones de pesos para el mantenimiento de los canales en la cubierta, especialmente relevante por el manejo de las aguas lluvia, y 44,4 millones para la adecuación del gimnasio y el restaurante. Durante el cierre del complejo, el IDRD estableció más de diez mesas de concertación con las ligas distritales de natación, triatlón y actividades subacuáticas, con el objetivo de reubicar los entrenamientos y garantizar la continuidad de las prácticas deportivas.
Con la reciente reapertura, el Complejo Acuático recupera su potencial para recibir competiciones de alto nivel. Este escenario cuenta con graderías con capacidad para 1.500 espectadores y está habilitado nuevamente para la actividad de clubes deportivos, escuelas y la comunidad en general. Así, la ciudad reafirma su apuesta por el deporte y la recreación de calidad, consolidando espacios modernos y seguros para los bogotanos.
Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
¿En qué consistió la remodelación del Complejo Acuático de Bogotá?
La remodelación implicó la actualización estructural de las piscinas principales, el foso de clavados y las áreas de servicios, además de trabajos en el gimnasio, la cubierta y el restaurante. La intervención requirió el reemplazo de impermeabilización, enchapes y la nivelación de espacios, respondiendo también a daños estructurales detectados durante los trabajos.
¿Por qué fue necesario ampliar el contrato de renovación del Complejo Acuático?
Durante el vaciado y revisión de las piscinas, se detectaron fisuras en el foso de clavados y daños estructurales en bases y muros de las diferentes piletas. Esta situación obligó al Distrito a modificar y ampliar el contrato inicial para asegurar una reparación adecuada antes de reabrir el escenario al público.
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