Empezó su vida política muy joven, desde los 15 años, y cuando tenía 28 ya era la congresista con la mayor votación del Atlántico. En esa región se volvió una líder barrial del llamado clan Gerlein, uno de los más poderosos de Colombia.

Según la periodista Laura Ardila, citada por CM&, este clan político se volvió muy famoso en el Caribe porque crearon el famoso TLC (tejas, ladrillos y cemento), que entregan en esa región a cambio de votos.

Sobre su vida personal y amorosa, ese mismo medio asegura que Aída Merlano era muy ambiciosa y tenía muchas ansias de poder. Además, asegura que el primer matrimonio de la excongresista fue con un taxista; y luego se casó con un desmovilizado del Epl.

“Es ahí donde empieza a sentir el poder político de Julio Gerlein. Seductora y bailarina por excelencia, Aída va conquistando corazones y cambiando su estrato económico”, describe CM&.

Ardila, por su parte, asegura que la excongresista tuvo una relación personal afectiva y pública con el empresario Julio Gerlein, considerado uno de los grandes contratistas de Colombia. “Aída Merlano subió como palma y bajó como coco”, concluye Laura Ardila.

El Tiempo, por su parte, recuerda que, en uno de sus testimonios, Merlano dijo que Gerlein era quien manejaba su sede de campaña y sabía todo lo que ocurría con la compra de votos.

“Esa sede, según el fallo de la Corte, funcionaba una empresa criminal cuya finalidad era obtener la compra de votos para las pasadas elecciones en las que Merlano quedó elegida como senadora”, describe El Tiempo.